A lo largo de la historia del diálogo social en España nunca se ha producido una situación parecida a la actual, en la que de manera unilateral, la patronal fruste las expectativas de tantos ciudadanos y trabajadores, que sufren las consecuencias de una crisis económica sin precedentes. Estamos de acuerdo en que el Diálogo Social
exige de sus interlocutores lealtad, compromiso entre las partes, respeto a la libertad sindical y a la negociación colectiva, entre otros elementos, que no siempre han sido respetados, por quien hoy, no reconoce ser el causante de la ruptura de las negociaciones. Quizá la patronal ha olvidado la parte más evidente de este proceso:
como su nombre indica, exige diálogo e intercambio de información entre las partes para abordar conjuntamente los problemas de la sociedad y elaborar soluciones consensuadas. Sin embargo, desde el inicio del proceso, el 20 de mayo, la CEOE ha mantenido una actitud inaceptable, saltándose las reglas de juego.
En el primer encuentro, el Presidente del Gobierno y los agentes sociales y económicos acordamos impulsar el diálogo social para reactivar la economía y el empleo, extender la protección social y avanzar hacia un nuevo modelo productivo, excluyendo materias que afectaban a la contratación y a la regulación de la
extinción laboral. Durante este tiempo la patronal ha desplegado dos posiciones: la primera, manteniéndose en los límites pactados, conforme a la palabra dada; y una segunda, con actuaciones dirigidas a bloquear el proceso, abrir espacios bilaterales con el Gobierno y a recolocar sus propuestas sobre contratos precarios, despido libre y recortes de derechos laborales. De un solo golpe incumplían dos principios: el compromiso de no abordar una reforma laboral y la lealtad con el resto de nterlocutores, a los que no informaba de sus secretas aspiraciones. Ante el rechazo de los sindicatos y del Gobierno a sus peticiones de reducción de cotizaciones empresariales a la Seguridad Social y rebajas fiscales -que supondrían 15.302,89 millones de euros- y de reforma de distintos artículos del Estatuto de los Trabajadores, destinadas a aumentar el poder discrecional del empresario, eliminado la capacidad de protección de los representantes de los trabajadores, el 22 de julio se
reunió el grupo de trabajo para manifestar las posturas sobre el borrador entregado el día 20 y alcanzar un acuerdo antes de acabar el mes. Los sindicatos consideramos que contenía el marco adecuado para avanzar en el Acuerdo, con matizaciones sobre la prestación por desempleo, el recorte de las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social y el diálogo social reforzado. CEOE rechazó frontalmente su contenido, comprometiéndose a presentar una propuesta que permitiese el acuerdo. Lo hicieron tarde y mal; al plantear un nuevo documento con sus posiciones maximalistas. Faltaban a su palabra y plasmaban su descarada pretensión de reabrir
toda la negociación, reafirmando sus pretensiones de retrocesos laborales y de reducción de costes empresariales: ¿Todavía tenemos que creer en la buena fé negociadora de la CEOE?
Julián Lóriz Palacio, secretario general de UGT Aragón
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martes, 4 de agosto de 2009
viernes, 31 de julio de 2009
IZQUIERDA SOCIALISTA DARA QUE HABLAR
Son una minoría en el socialismo aragonés, pero han irrumpido con fuerza en el 2009.
Es Izquierda Socialista, una corriente crítica dentro del PSOE --no vista siempre con buenos ojos dentro del aparato del partido-- que organizó la pasada semana en Zaragoza unas jornadas sobre la crisis económica.
En ella se extrajeron numerosas conclusiones y contó con la participación de diversas personalidades del socialismo español, así como viejos militantes socialistas hoy alejados de la actividad política, como Ángel Cristóbal Montes o José Luis Corral.
CRISIS Y SUCESIÓN Ha sido un primer paso para fortalecer su estructura en Aragón y poder crear un foro interno de debate en un momento tanto social como político clave en el PSOE aragonés: con una grave situación económica y con la sucesión de Marcelino Iglesias como candidato a la Presidencia de la DGA a la vista.
Aunque este último punto no sea clave ni definitorio para los intereses de Izquierda Socialista, está claro que este movimiento de opinión quiere establecer foros dentro del partido para que sus posiciones ideológicas (a la izquierda del ideario socialista) tengan más peso.
La cara visible de Izquierda Socialista en Aragón es la del histórico José Luis Sánchez, alcalde muchos años de Sallent de Gállego, fundador de la corriente en la comunidad autónoma y exdiputado en el Congreso.
En estas jornadas, que se celebraron los días 17 y 18 de enero, estuvo acompañado por personalidades que sin ser miembros de Izquierda Socialista, intervinieron en los actos.
Además del consejero Vicente y el exsocialista Ángel Cristóbal Montes, hubo numerosos sindicalistas de UGT (Daniel Alastuey, Carlos López, Julián Castellor, Luis Tejedor, Antonio Gorría o Carmen Melendo) y otros socialistas con cargos públicos, como el senador Ángel Lacueva o el diputado nacional Alfredo Arola.
En las ponencias abordaron diversos aspectos como el liberalismo internacional y su influencia, el nuevo sindicalismo, la política exterior y de la seguridad europea, así como la crisis económica y el estado y el nuevo modelo financiero internacional, con interesantes conclusiones que abordan desde perspectivas de izquierda el grave contexto internacional.
En los próximos meses, Izquierda Socialista dará que hablar.
Es Izquierda Socialista, una corriente crítica dentro del PSOE --no vista siempre con buenos ojos dentro del aparato del partido-- que organizó la pasada semana en Zaragoza unas jornadas sobre la crisis económica.
En ella se extrajeron numerosas conclusiones y contó con la participación de diversas personalidades del socialismo español, así como viejos militantes socialistas hoy alejados de la actividad política, como Ángel Cristóbal Montes o José Luis Corral.
CRISIS Y SUCESIÓN Ha sido un primer paso para fortalecer su estructura en Aragón y poder crear un foro interno de debate en un momento tanto social como político clave en el PSOE aragonés: con una grave situación económica y con la sucesión de Marcelino Iglesias como candidato a la Presidencia de la DGA a la vista.
Aunque este último punto no sea clave ni definitorio para los intereses de Izquierda Socialista, está claro que este movimiento de opinión quiere establecer foros dentro del partido para que sus posiciones ideológicas (a la izquierda del ideario socialista) tengan más peso.
La cara visible de Izquierda Socialista en Aragón es la del histórico José Luis Sánchez, alcalde muchos años de Sallent de Gállego, fundador de la corriente en la comunidad autónoma y exdiputado en el Congreso.
En estas jornadas, que se celebraron los días 17 y 18 de enero, estuvo acompañado por personalidades que sin ser miembros de Izquierda Socialista, intervinieron en los actos.
Además del consejero Vicente y el exsocialista Ángel Cristóbal Montes, hubo numerosos sindicalistas de UGT (Daniel Alastuey, Carlos López, Julián Castellor, Luis Tejedor, Antonio Gorría o Carmen Melendo) y otros socialistas con cargos públicos, como el senador Ángel Lacueva o el diputado nacional Alfredo Arola.
En las ponencias abordaron diversos aspectos como el liberalismo internacional y su influencia, el nuevo sindicalismo, la política exterior y de la seguridad europea, así como la crisis económica y el estado y el nuevo modelo financiero internacional, con interesantes conclusiones que abordan desde perspectivas de izquierda el grave contexto internacional.
En los próximos meses, Izquierda Socialista dará que hablar.
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